Gorostiaga dice que no cederá la presidencia regional al PRC
La candidata socialista asegura que este cargo no es negociable en posibles pactos con los regionalistas
EFE/MADRID
La candidata socialista a la Presidencia de Cantabria, Dolores Gorostiaga, afirmó ayer que no dará al PRC la Presidencia regional para lograr su apoyo en la formación de un nuevo gobierno tras las elecciones del 25 de mayo y subrayó que este cargo no es negociable «para nada».
En una entrevista concedida a EFE, Gorostiaga consideró que la pretensión del PRC de ocupar el máximo cargo regional «con cinco o seis diputados» en un Parlamento de 39, si se cumplen los resultados que vaticinan las encuestas, es «bastante elevada».
Para Gorostiaga, es «absurdo» que esa pretensión la sostenga un partido como el PRC, que «se presenta a las elecciones diciendo que quiere ser bisagra» y que, ironizó, «es un gozne que siempre se abre a la derecha», porque ha venido pactando con el PP.
La candidata socialista explicó que las relaciones del PSC-PSOE con la formación regionalista son «normales» y aclaró que «ni hemos tenido, ni tenemos previsto en nuestro calendario ningún tipo de conversación con ellos para hablar de futuros pactos, porque vamos a las elecciones con vocación de ganarlas». «Independientemente de eso -añadió- cuando hablen los ciudadanos lógicamente tendremos la oportunidad de hablar con todos los partidos y ver cuáles son las previsiones de futuro».
Se mostró convencida de que las elecciones del 25 de mayo van a dar «sorpresas», porque se detecta que los cántabros están demandando un cambio y comparó ese ambiente preelectoral con el que se vivió en España en 1982, antes de la primera victoria del PSOE.
Gorostiaga subrayó que el cambio que se produjo entonces en España no se ha producido en Cantabria, donde «sigue gobernando la derecha desde siempre». Destacó la inquietud que se detecta entre los populares de Cantabria ante los comicios autonómicos y atribuyó a esa preocupación que traten de centrar su campaña en la idea de «que viene los rojos». En su opinión, se trata de un mensaje que no va a calar entre una población que ha visto gobernar al PSOE en España, en muchas comunidades y en ayuntamientos de Cantabria.
Para esta candidata, lo que intenta el PP es «desatar viejos fantasmas» que ya usó al principio de la transición y que «todos creíamos que estaban superados».