EN DOS PALABRAS

LA RED CÁNTABRA incluye en esta sección pequeños comentarios de actualidad, que pueden referirse tanto a cuestiones internacionales como nacionales, aunque predominarán probablemente los referidos a Cantabria. Se incluirán comentarios cada pocos días. Salvo que se indique otra cosa, el autor de los mismos es Gabino Santos. El lector puede dar su opinión en los Foros.

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Catalanadas (I)

(28-09-2005)

El Parlamento catalán ha aprobado hoy el artículo de su nuevo Estatuto que dice que «Cataluña es una nación». Entre las importantes justificaciones dadas por sus defensores, está la afirmación del portavoz de Esquerra Republicana de que «Cataluña no es como La Rioja». De esta creencia, tan asumida por nacionalistas catalanes y vascos, vienen los grandes problemas territoriales de España. Si el resto de comunidades autónomas no hubieran alcanzado los niveles de autonomía que tienen, es probable que nacionalistas catalanes y vascos se hubieran conformado con mucho menos de lo que ahora exigen. Pero todos los españoles, seamos de la comunidad que seamos, tenemos los mismos derechos y eso no puede ser, a entender de estos nacionalistas.

Los diputados catalanes han aprobado también un artículo que declara la «plurinacionalidad del Estado». ¿Quienes son ellos para decidir por todos los componentes de ese Estado, por todos los españoles? Si la Constitución habla de una sola nación -la española-, ¿quiénes son ellos para interpretarla como les conviene?

En otro de los artículos aprobados hoy establecen que «todas las personas en Cataluña tienen el derecho de utilizar y el derecho y el deber de conocer las dos lenguas oficiales», el catalán y el castellano. Obsérvese que, así como no obligan a utilizar el catalán, sí que obligan a conocerlo y no sólo a los allí residentes sino a todo el que esté allí. Con la redacción tan vaga que le han dado, cualquier turista que esté en Cataluña tendrá que conocer el catalán por lo que podrían ampararse en ello para, cuando pide a los aborígenes de allí que le hablen en castellano, negarse a hacerlo porque les tiene que entender ¡es su obligación!.

En fin. ¡Catalanadas! ¡Y ésto no ha hecho más que empezar!

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