LAS CARTAS BOCA ARRIBA

La autodeterminación como paso previo para conseguir la independencia. Éste es el objetivo de los nacionalistas vascos, como proclaman ya de un modo abierto y generalizado. El reconocimiento del derecho de autodeterminación es, dicen, la solución al "conflicto vasco" y supondrá el fin de la banda asesina E.T.A..

El "conflicto vasco" está provocado, según ellos, por el sometimiento del pueblo vasco al Estado español. Parecen olvidar que los vascos forman parte de ese Estado desde su inicio, siendo de los territorios que primero se incorporaron al Reino de Castilla, precedente de ese Estado. Y se olvida por un motivo muy sencillo: no interesa a quienes gobiernan hoy en el País Vasco celebrar y recordar cosas que van contra toda la construcción ideológica que vienen realizando en estos últimos veinte años. En estos años, desde la aprobación del Estatuto de autonomía del País Vasco, los nacionalistas del Partido Nacionalista Vasco, llevan gobernando ininterrumpidamente las instituciones vascas, dirigiendo la educación que reciben los jóvenes vascos, controlando la televisión y la radio públicas de que se han dotado... Son muchos años insistiendo por varios frentes en la existencia de un conflicto con el Estado, resaltando aquellas partes de la historia que más conviene a sus intereses, orientando sibilinamente a la opinión pública...

El terrorismo de E.T.A., condenado por los nacionalistas, ha contribuido también a que parte de la población se muestre condescendiente con los postulados peneuvistas. Después de casi mil muertos, hay quienes están dispuestos a ceder y aceptar la autodeterminación con tal de que cesen las muertes y se pueda vivir en paz. Olvidan quienes eso piensan y quienes en general creen que E.T.A. acabará cuando se reconozca la autodeterminación, que E.T.A. es una banda mafiosa y de asesinos, que sólo dejarán de matar cuando ellos quieran. Tras la autodeterminación exigirán la independencia y, si no la obtuvieran, ya tendrían motivo para seguir, como también le tienen en Navarra o en el País Vasco-francés. Quien quiere seguir matando encuentra fáciles justificaciones para hacerlo. Además, E.T.A., no lo olvidemos, defiende una Euzkadi "independiente y socialista" por lo que, incluso tras la hipotética independencia, podría continuar su lucha hasta conseguir imponer la "dictadura del proletariado".

Una alternativa para evitar esa posible continuación del terrorismo de E.T.A., tras la independencia, sería integrar a los etarras en el ejército que, supongo, formará el nuevo Estado vasco, aunque no creo que el pueblo vasco llegue hasta tal grado de entreguismo, dejando su defensa en manos de unos asesinos.

Y digo que el nuevo Estado formará un ejército porque es una de las pocas competencias que no tiene actualmente atribuidas el Gobierno Autónomo vasco, tal es el grado de autonomía de que goza, sin parangón en el mundo entero. Salvo las de defensa, asuntos exteriores y algunas de justicia, interior y economía, prácticamente todas las demás competencias son ejercidas por el Gobierno Vasco. Y, de esas pocas excluidas, las principales, como pueden ser los asuntos exteriores, la propia defensa o la existencia de un banco central, están o estarán cada vez más dentro del control de la Unión Europea por lo que la independencia, en realidad, tendría muy poco efecto práctico para el vasco de a pie. Lo que sí notaría, quizás, sería el incremento del gasto público derivado de una mayor burocracia y la animadversión con que probablemente se encontrarían en los territorios españoles vecinos cada vez que salieran a ellos.

Además, el nuevo Estado se encontraría, posiblemente, con que los alaveses, por ejemplo, le reclaman el mismo derecho a la autodeterminación por él reivindicado antes. ¿Se le podrían negar? ¿Con qué razones?

Es triste que se quiera acabar con cientos de años de convivencia de los pueblos que se reparten por España, pueblos con sus rasgos distintivos y sus peculiaridades, pero pueblos hermanos que han afrontado juntos grandes gestas y que juntos han soportado también grandes penalidades, mezclándose unos con otros. Todos juntos, codo con codo, podemos afrontar mejor el futuro, hacernos oir más en el mundo y contribuir a lograr un mundo mejor para todos. En nuestras manos está...todavía.