Vigilia del Corpus en Santander
21 de junio de 2025
Vigilia extraordinaria y obligatoria para los adoradores nocturnos a la que puede asistir todas las personas que lo desee.
Tendrá lugar en la parroquia de La Anunciación desde las 20 horas.
Se inicia con el rezo del rosario. A continuación, la misa parroquial a las 20:45 h. A su término, exposición del Santísimo, oración de presentación de adoradores, rezo de Vísperas.
A las 22:30h. darán comienzo los turnos de adoració en los que, como es habitual en la Adoración Nocturna, se reza el Oficio, hay tiempo de oración personal en silencio y se rezan las preces expiatorias.
A las 7 h. concluirá la vigilia con el rezo de laudes y la reserva.
A las 11 de la mañana, del ya domingo, tendrá lugar en la Catedral la misa presidida por el Sr. Obispo a la que seguirá la procesión con el Santísimo.
Seguiremos el Manual en la página 3, o en este enlace al Manual web.
No habrá imposición de insignias.
También habrá separata disponible.
Recordamos que LA ADORACIÓN NOCTURNA es una asociación de creyentes que, reunidos en grupos se turnan velando en las horas de la noche para adorar a Dios en representación de toda la humanidad y en nombre de toda la Iglesia, a través de Cristo y para agradecer al mismo Cristo, Dios y Hombre, su presencia en el Sacramento que los une al Sacrificio redentor.
LA ESPIRITUALIDAD PROPIA DE LA ADORACIÓN NOCTURNA trata de imitar a Cristo adorador del Padre, que durante su vida mortal oraba frecuentemente de noche, y que ahora perpetúa su adoración, su intercesión y su sacrificio redentor en la Eucaristía.
Nunca podrán faltar en nuestras vigilias la oración personal y la oración litúrgica comunitaria que nos vincula a la Iglesia. La Liturgia de las Horas es la oración que la Iglesia, en unión con Jesucristo, su Cabeza, y por medio de ÉLl, ofrece a Dios.
Algunas FRASES de Luis de Trelles, actualmente Venerable en el camino hacia los altares (a falta de un milagro por su intercesión), que es el fundador de la Adoración Nocturna en España ocurrido en Madrid en noviembre de 1877, son:
.- Os doy gracias, Dios mío, por haberme criado, redimido y hecho cristiano, y, especialmente, por haberos quedado con nosotros, y en cierto modo para mi, en el Santísimo Sacramento del Altar.
.- ¿Cuál será, pues el verdadero fin?, ¿cuál es el objeto de la Comunión? Consiste en alimentar la unión santificante y vivificante de nuestra alma con Dios, sostener en nosotros la vida espiritual e interior, hacer que no desfallezcamos en el viaje y en el combate de la vida, y que no perdamos la santidad que Dios nos ha dado por el Bautismo y la Confirmación.
.- Por lo demás, nuestra humilde obra, queridos consocios, oculta en el secreto de la noche y escondida, por decirlo así, en el corazón de Jesús-Hostia a quien se dedica, es una audiencia privada con el Señor, una conversación íntima y una relación especialísima con el Augusto Sacramento.
.- Vemos tan claro, como la luz del mediodía, que tal es nuestra vocación como Adoradores: Orar, meditar, expiar, satisfacer y reparar, interceder y compensar los ultrajes que recibe el Augusto Sacramento.






